¿Por qué silencio?
No es mi primer blog. Ni el segundo. Y seguro que no será el último. Quizá aquí me esconda menos (o más, según se mire) y esté accesible a la gente que me rodea. Uno de los propósitos de año nuevo es volver a escribir más allá de crear contenido que nadie lee o valora. Escribir para mí y llenar este silencio -ausencia- de palabras, sin ningún objetivo concreto. Escribir de lo que me gusta, o lo que no, de lo que hago o pruebo. Una manera de expresarme sin hablar y vomitar lo que se queda atascado en la garganta. Por que yo soy más de silencios. Donde sea. Bienvenido.